La casa se encuentra llena de aparatos electrodomésticos y computacionales que se niegan a ser desechados por dos razones:
Los que sirven, tarde que temprano encuentran dueño. Así que se empaquetan hasta que encontramos a alguien dispuesto a adoprtarlo.
Los que no sirven en general se conservan hasta encontrar alguna compañía que lo recicle o algún grupo de tecnológicos que le saquen más provecho a lo que parece chatarra electrónica
Que nos dicen que los contagios van bajando.
Que podemos salir de nuestras casas, departamentos y coladeras para regresar a la actividad casi cotidiana.
... pero como se estima esta ciudad :D
La imagen me llegó en un de esas cadenas, así que ni idea del autor de ella.
Hoy dándole un vistazo a la Jornada en línea, me encuentro con un divertido cartón de Magú que resta una broma recurrente entre nosotros ahora que nos enfrentamos a la influenza porcina. Por otro lado rescato la letra de "Los marranos" de mítico grupo "El personal".